
¿Cómo cuidar la salud mental en la maternidad?
¿Sientes que ya no eres tú después de convertirte en madre? o ¿Has dejado a un lado tus metas por cumplir con tus responsabilidades de mamá?
Estos pensamientos que tal vez estás teniendo le pasa a más de una mujer que desempeña el papel de madre, en donde el cansancio nos consume y el estrés al que nos enfrentamos nos rebasa, en donde ser mamá es subirse a una montaña rusa de emociones ya que representa todo un desafío y la forma en la que a ti te educaron entre gritos o regaños no es la misma con la que quieres educar a tus hijos, tratas de ser más paciente, más amorosa, más involucrada en la crianza, para que tu puedas practicar una crianza respetuosa.
El estrés excesivo puede dificultar el manejo de las demandas diarias de la crianza y afectar incluso las tareas más simples. En los últimos años se ha hablado mucho del “burnout” que es un estado de agotamiento físico, emocional y mental después de una larga lista de factores estresantes o situaciones que son demasiado exigentes emocionalmente, como puede ser la maternidad, en donde entre el cuidado de los hijos, de la familia, las tareas del hogar, el trabajo, tareas escolares, actividades extracurriculares y muchas más de las actividades que tu como madre realizas en tu día a día, pueden estar afectando tu estado físico, pero también tu estado emocional … Y aquí es en donde entra ¡la importancia del autocuidado!
¿Y qué es el autocuidado?
El autocuidado es cualquier actividad que podemos realizar intencionalmente para cuidar nuestra salud mental, emocional y física y si … parece simple, pero es algo a lo que no le damos la importancia que se merece.
Cuidarte y procurarte es muy importante para prevenir el agotamiento tanto físico como mental, y aquí te voy a brindar tips para cuidar tu salud mental como mamá… y si, también para papás o personas cuidadoras de menores, ya que es muy importante cuidarnos si nos enfrentamos a múltiples actividades y responsabilidades que nos quitan el sueño.
Se amable contigo mismo
Sabemos que criar es difícil y que NO existen madres perfectas, por lo que tomarte un tiempo para ti misma es una necesidad, porque, si tú te cuidas de la mejor manera, podrás cuidar de los que dependen de ti de la misma forma.
Intenta crear nuevos hábitos de autocuidado como:
Separar tiempo para ti, es darte un momento para tomar una pausa que te ayude a recuperar fuerza.
Encontrar un lugar en el que puedes realizar una actividad que te guste y te haga sentir bien.
Conecta con alguien, para hablar con alguien de confianza sobre como te sientes.
Aunque al principio es un algo difícil poco a poco lo vas a lograr, enfócate en tus necesidades.
Identifica lo que te hace sentir bien
Involúcrate en actividades que te gusten y que ayuden a calmar tu mente, actividades que puedan tener la función como un botón de pausa, en donde únicamente puedas centrarte en ese momento en esa actividad, como dar un paseo, realizar técnicas de respiración controlada o simplemente apagar tu teléfono para tener un tiempo en tranquilidad lejos de redes sociales.
Reconoce los signos del estrés
Intenta reconocer las señales de cuando necesites un descanso, ya que es una buena estrategia, recuerda … no se puede evitar el estrés, pero existe la forma de que este estrés no se vuelva agobiante y esto puede ser mediante pequeñas acciones como técnicas de relajamiento. Algunas técnicas que puedes practicar:
Relajación muscular progresiva, consiste en tensar los músculos para después relajar cada grupo muscular, por al menos 10-15 segundos en cada musculo, esto ayudara a liberar la tensión del cuerpo y relajar la mente.
Meditación, puedes empezar con una meditación guiada, este tipo de meditación incluyen visualizaciones y técnicas de respiración que facilitan la relajación y concentración, puedes practicar por lo menos de 5 a 10 minutos y puedes hacerlo progresivo.
Pide ayuda
Si es difícil la situación o sientes que te esta sobrepasando el cansancio físico y mental, siempre puedes considerar la posibilidad de pedir ayuda con tu círculo cercano; personas de confianza, amigos o bien con algún profesional, con quien más te sientas segura.
Si el estrés está afectando tu vida es importante que empieces a realizar pequeños cambios y si sientes que ya perdiste el control de la situación, ¡RECUERDA! Tú tienes el control sobre tu vida y a veces se va a necesitar practicar más de una solución hasta que obtengas la adecuada para ti y si una tarea parece demasiado grande, puedes dividirlo en tareas más pequeñas y manejables. ¡Necesitas cuidarte a ti misma para poder cuidar de los demás!

Creado por: Gisela Tecoya